Nadie se esperaba eso, ni siquiera Loki que ha monitorizado el coma de Gabriela. Por ello, cuando él entró a la habitación de ella y vio a la mujer de pie en el balcón, viendo la boda con lágrimas corriendo por sus mejillas, tuvo que ver dos veces para confirmar que no era producto de su imaginación.
No era Charlotte mirando su boda desde el balcón sin su vestido de novia, tampoco era una alucinación o el alma de Gabriela despidiéndose antes de darse por vencida con la muerte. Realmente había d