Los detalles de la boda, se realizaban demasiado rápido porque los novios se habían fugado para hablar a solas. Por lo que, todos corrían con los detalles, mientras los niños, actuaban como guardaespaldas en la puerta de cada novio.
— Todo está despejado, hasta el momento, no hay ningún error o familiar molesto que quiera gritar a mamá por no ser digna de tu padre.
— Por aquí tampoco hay un ex que no supera a mamá. Así que, todo esta bien — responde Lowell.
— ¿Qué están haciendo ustedes dos? —