Charlotte, sonríe mientras los rayos tenues de sol, actúan como reflector del hombre que, debido a las luchas, muestra una marca de un arañazo en su cuello. Aunque en un principio le preocupó, ahora le parecía sexy.
Tanto, que se mordía los labios. Algo que hizo que Curthwulf sonriera y sin algún disimulo, mostrara más su cuerpo para que ella se deleitara.
— ¿Sabes? Hay muchas marcas sexys en este cuerpo que no tiene dueña. Quizás, si bajas conmigo, te vistes con un vestido blanco y yo uno gri