El tiempo en familia, el aire fresco y las sesiones semanales con su doctor, estaban haciendo maravillas en la salud de Damián. No puedo parar de sonreír viéndolo perderse en el bosque con Junior, mientras practican su caminata. Si por Junior fuese ya estaría corriendo, su mente quiere, sus piernitas se lo impiden. Por aquí estoy con mi tía Lucía, recolectando fresas de su sembradío. Ambas estamos con cestas y dedicándonos a ello.
—¿Cómo pueden estar recogiendo fresas y no haberme invitado? — p