Isabella terminó de pagar sus compras en silencio, con la mente llena de pensamientos que no quería enfrentar. Mientras salía del mercado, pensó en que tarde o temprano, tendría que volver a verlo.
Apenas subió al taxi, se hundió en el asiento trasero. No para de pensar en Ignacio. Verlo después de tres meses, la dejó profundamente perturbada.
Emociones que creía enterradas y superadas a la fuerza, reaparecieron de inmediato. El simple hecho de encontrarse frente a él, de mirarlo a los ojos f