―Buenos días amo, con permiso. Dorys nos dijo que quería vernos.
―Sí muchachos, necesito mucho de su apoyo.
―Usted dirá amo, estamos para servirle.
―Como ya deben saber, los niños que han llegado a nuestra manada han sido aquellos del accidente de la otra noche de tormenta. Entre esos niños, está la luna destinada para mi pequeño Lyam, lo que necesito es que los cuiden muy bien, pero que sobre todo, protejan a la pequeña Sarah, pues ella es la única persona que puede salvar a nuestra manada de