La decoración del departamento era similar al de otros en el edificio: colorida, simple, impersonal.
Gianna ya había agregado un poco de gusto personal en el suyo, pero el de Cornelia se veía de catálogo. Lo único que desentonaba era el polvo porque parecía que Gia había tenido razón y Cornelia no había estado por ahí en días, pero… el olor.
Era un aroma peculiar. Gianna reconoció la esencia de Cornelia, pero había algo más, aunque no supo explicar qué. No sabia si quizá la loba había estado c