Había alguien en el rincón de la habitación, en el preciso sitio en donde no llegaba ni un rayo de luz.
Gianna tembló entre los brazos de su mate y se aferró a la pijama; nunca había sentido tanto miedo en su vida.
Darragh estaba listo para atacar. No sabía quién o qué era lo que estaba en el rincón. No escuchaba ni un solo ruido, ni siquiera con sus sentidos desarrollados, pero… definitivamente algo estaba ahí.
Y, así como llegó, desapareció. Lo que fuera que estuvo ahí un segundo antes, de p