Darragh recargó la frente en la puerta y dijo:
—Mañana es luna llena, se abrirán los terrenos de la mansión por si deseas ir y no pasar tu transformación en la ciudad…
Gianna se recargó en la puerta, mas no respondió.
Darragh se marchó unos minutos después, entonces la loba regresó con su amiga, quien la recibió con un abrazo.
—Lo lamento —murmuró la rubia—. ¿Estás segura de lo que hiciste?
—No —admitió Gia. Las lágrimas seguían cayendo y su corazón dolía; sólo quería que Darragh la abrazara y