Gianna se sintió examinada por Cornelia y no supo cómo reaccionar. Ella había conseguido su cuerpo ejercitado por sus extenuantes horarios de entrenamiento. Cornelia a base de pilates, un entrenador personal para el gimnasio y una estricta dieta con un nutriólogo profesional.
—Buenas noches —murmuró Gianna.
La pelirroja no tenía motivos para repeler a Cornelia. La loba morena pertenecía a la parte de la manada que simplemente preferían fingir que ella no existía.
Sin embargo, Cornelia no respo