William regresó a la mansión, siguiendo el rastro de la verdadera Gianna. No podía sólo desaparecer, en algún lado debía quedar algún registro de su aroma, pero el olor del perfume continuaba confundiéndolo y borrando los otros aromas.
En el centro del enfrentamiento, Jana dejó escapar un grito desgarrador mientras su transformación ocurría. Su dolor capturó la atención de las hembras que la rodeaban, creando un instante de vacilación.
¿Por qué le dolía tanto convertirse? La confusión les costó