La idea de tener sexo escandalizó a Beth como si fuera una chica virginal, algo que claramente no era. Tuvo que bajar la ventanilla, esperando que la brisa fresca despejara su mente y calmara la tormenta de pensamientos que la invadía.
Aleksi la miró de reojo mientras conducía, percibiendo con claridad su nerviosismo y un tenue rastro de miedo. Detestaba su habilidad para captar esas emociones de forma tan intensa; en momentos como ese, deseaba ser un humano común que pudiera ignorar esos detal