Capítulo 76. Apoyo.
El mirador de los Tulipanes era un sitio ubicado en las afueras de la ciudad, donde la inmensidad de los campos reinaba. Era posible reunirse a hablar allí sin la preocupación de que alguien estuviese en las cercanías para escucharlos o acecharlos.
Como lobos podían vigilar el horizonte divisando a algún enemigo y sorprenderlo antes de que llegara a ellos.
—Vaya, te vinculaste —respondió Eric con una sonrisa al ver a su hermano salir del auto y aproximarse a él. Pudo captar el aroma de su unión