Capítulo 73. El nuevo alfa.
Aquella mañana, Maddox no solo la hizo suya una sola vez, sino varias veces. Parecía no saciarse nunca.
Alana quedó rendida entre sus brazos cuando el sol del mediodía se engalanó en el cielo. Él la cubrió de forma protectora, pegándola a sí para sentir todo su calor.
Mientras ella dormía, Maddox pensaba en el futuro, en los lugares a los que podía llevarla para que vivieran sin ningún tipo de acoso y en cómo la protegería de los otros alfas que pudiesen rondarla. Todos esos temas lo angustiaba