51. Traidor
Una semana. Había pasado una maldita semana desde que ella se había ido de su lado pensando que todo lo que había pasado entre ellos había sido una completa mentira.
Gabriel no se arrepentía, ni siquiera un poco, de haber mandado a encerrar a su madre en una de las habitaciones que se encontraban en la torre más olvidada de la mansión, cuando finalmente le confesó que ella había dejado salir a Sofía y había hecho todo para que la escuchara hablar con la maldita hija de Joseph sobre su supuesta