70. ¡No puede morir!
Gabriel estaba desesperado. Las palabras de Rowan no dejaban de repetirse en su mente y el hecho de no tener cobertura para poder llamar a sus lobos y saber de la situación en la cabaña lo empeoraba todo.
Lo único bueno era que Azaleia había conseguido concluir el hechizo, lo que significaba que el hijo de puta de Lucyus se iba a quedar en el maldito infierno donde pertenece.
—Alfa, puede ir adelante en su forma de lobo y yo me quedo con el auto—la voz de Azaleia lo hizo girar el rostro al asie