50. Ese es tu cachorro
Sofía había tratado de mantenerse despierta dentro del auto en el que iba junto a Azaleia, un hombre que no conocía y que se había presentado como Ron y Sven, para poder tener en la mente el camino, pero al parecer no lo consiguió porque cuando nuevamente abrió los ojos sobresaltada, se quedó boquiabierta con lo que veía por la ventana.
El bosque se extendía a ambos lados de la carretera de manera majestuosa y más adelante podía ver la imponente entrada empedrada de lo que debía ser la ciudad d