19. Su put4
Sofía llevaba al menos un par de horas examinando el cadáver y cada cosa que encontraba se le hacía más perturbadora que el anterior y es que, en todos los años que llevaba ejerciendo su profesión nunca había visto algo tan atroz como aquello.
El joven, porque no podía tener más de 16 años le habían, no solo sacado los ojos, sino que además a diferencia de los demás, le habían mutilado los dedos de las manos y los dientes. En su pecho y espalda había más de esos antiguos símbolos y Sofía no du