La pregunta retumbó en el cerebro de Ryan, y agitó su corazón, después de Paige, jamás le había vuelto enviar flores a ninguna mujer, y menos decirles una frase de amor, sus relaciones eran efímeras, de una noche y nada más.
Observó la mirada brillante de Vanessa, y se estremeció, no podía engañarla, ella no se lo merecía, entonces cuando estaba decidido a contarle que él no fue quién le envió las flores, Ava y Hope aparecieron en la sala.
—¡Tío Ryan! —exclamó Ava sonriente, corrió y lo abra