Capítulo 72.
Me quedo acostada en uno de los sofás del departamento al lado de Daniel hasta que veo como el sol brillante entra por completo por una de las ventanas. Como lo había esperado, lo hicimos sin parar hasta el amanecer, hasta quedar completamente satisfechos, una locura, porque yo jamás había tenido tantos orgasmos después del sexo.
—¿Entonces estas completamente seguro de que Andrei está a salvo? —pregunto por centésima vez.
—Sí, lo está —Daniel responde con paciencia, tan amable conmigo como sie