Capítulo 146.
Cuando el sol se pone y ya no hay nadie en las calles en medio de la obscuridad, los lobos transformados se acercan lentamente hacia ese derruido edificio donde Chuck tiene un bar, y mi hermanita esta encerrada.
Yo me quedo apartada, a varios metros de distancia, y aunque intento asomarme para ver lo que ocurre, los fuertes dedos de Adan se sujetan a mi muñeca, impidiéndome acercarme mas y manteniéndome detrás de él.
—Sabes cual fue el trato —dice él con una expresión muy fría en su rostro—, no