Capítulo 148.
—Así que… Tu novio —dice Leslie, caminando a mi lado de regreso a casa.
—Yo no lo llamaría un novio… —respondo algo avergonzada.
Después de que Adan y los lobos de su manada nos rescataran y acabaran con todos los empleados del imbécil de Chuck, salimos juntos de ese sucio bar, dirigiéndonos rápidamente hacia nuestro departamento en Frankfort, que no es el lugar más “bonito” para hospedarnos, pero si el más cercano, y con todas las cosas que han ocurrido, de verdad necesitamos descansar.
Como e