Epílogo.
Estar embarazada ya no es un sentimiento desconocido para mí, pero siempre es difícil, me siento enorme y mis piernas se hinchan, y aunque me sigo sintiendo hermosa y plena por tener un nuevo bebé, los últimos meses siempre son terribles y me hacen sentir muy incómoda.
—Hola Joe, ¿Adan está en su oficina? —pregunto entrando en el edificio principal de la manada al lado de mis dos hijos.
Desde que Adan y yo nos casamos, hemos hecho muchos cambios positivos dentro de la manada, entre ellos pusimo