Capítulo 32.
Después de un par de mañanas de verano frías por lluvias estacionales, finalmente sale el sol y el clima aparenta ser caluroso, el mejor momento para continuar con nuestro viaje.
—¿Estás seguro de que vas a estar bien de pie? —pregunto preocupada, viendo como Jason se pone de pie detrás de mí.
—Estoy bien, aun duele un poco, pero ya no aguanto estar acostado en la tierra, es desesperante —responde Jason con su usual voz fría.
Después de 10 días las heridas en el cuello y las extremidades del lo