Comencemos por aceptar que...
Daniel le acarició la mejilla con el pulgar, hasta detenerse en su labio inferior. No podía perder la paciencia ante sus constates negativas a lo que estaban viviendo y sintiendo, él también tenía las mismas inseguridades que ella, antes había perdido en aquella trampa de amor entre Ivette y él. Sabía que podía estar siendo egoísta, porque Katherine se merecía un amor puro y sin temores ni demonios del pasado. Una parte de él se negaba a sentir amor por ella, porque sabía lo doloroso que podía