Lo que tanto esperaban, estaba sucediendo. Al fin el idiota de Pedro actuaba, igual de cobarde como lo habían pronosticado, y a pesar de haberlo esperado, no pudo evitar pensar en Katherine. Lo que más importaba era su seguridad.
—¿Adónde vas? —Luis se encontró con Daniel cuando llegaba al lugar del suceso.
—No sé si Katherine está bien. Uno de los hombres escapó —informó él con rabia, no se perdonaba el no haber atrapado a ninguno de los delincuentes.
—¡Quédate tranquilo!, ella está bien —Dani