Fue muy angustiante escuchar en ese estado a mi esposo, por lo que de inmediato comencé a prepararlo todo para viajar hasta donde él estaba, por fortuna Ashley era una chica bastante eficiente y sabía que tendría todo listo a la brevedad posible. La llamé por teléfono para ultimar detalles, me dio las indicaciones pertinentes y en compañía de Eduard nos dirigimos a abordar el avión que nos llevaría hasta España, habían pasado muchos días sin Alex, y era preciso estar con él en esos momentos de