Esa noche fue muy difícil para todos nosotros, la vida nos había cambiado de un momento a otro y era imposible que las cosas volvieran a ser lo mismo, cada uno tendría que lidiar con los fantasmas que lo atormentaban, cargar con sus vacíos existenciales y reponerse como mejor pudieran . me levanté e intente recomponerme, me sentía sumamente afectado, pero también muy culpable por desapegarme de esa manera de mi esposa y mis hijos, al final de cuentas Amelia tenía razón, ellos no eran culpables