Alex
Elizabeth se veía hermosa, su imagen radiante me cautivó por completo, nunca había visto una novia más linda que ella, y yo tendría la fortuna de ser su esposo. Después de dar el sí ante el sacerdote y los asistentes, el padre procedió a unirnos en sagrado matrimonio, mencionando al final la acostumbrada frase de, puede besar a la novia. Nos dimos un beso que dejó boquiabiertos a todos los asistentes, pues además de la ternura que emanaba, se dejaba sentir el profundo sentimiento y la pasi