—¡¿Qué?! —gritó Carla, casi saltando de la silla—. ¡Te lo dijo! ¡Estuardo te dijo que está loco por ti! ¡No lo puedo creer! ¡Sabía que ese hombre sentía algo más por ti!
Sofía la miraba, tratando de esbozar una sonrisa, pero el conflicto interno seguía latiendo dentro de ella.
—Sí... me lo dijo. Pero no es tan simple, Carla —dijo en voz baja, desviando la mirada al suelo.
Carla se detuvo en seco, notando que algo no estaba bien.
—¿Qué pasa? —preguntó con un tono más serio, acercándose a su herm