Cuando estaban solos en su habitación, las cosas eran un poco diferentes. Allí, lejos de la vista de los niños y en la intimidad Daniel, se dejaba mimar y abrazar. Lejos habían quedado los miedos y las inseguridades de antaño que los habían separado tantas veces. Deanna se había abocado a la vida en familia, buscando de cierta manera, construir una base más fuerte esta vez.
La pasión era diferente, pero no menos ardiente. Alguna vez intentaron eso de encontrar los días exactos donde tuviesen má