El mundo parece correr a una velocidad sorprendente, parece que no se detiene; nos atrae a su atmósfera y nos acelera la vida. Podemos perdernos de mucho en el proceso; como de encontrar ese amor que se convierte en un refugio seguro donde el corazón puede latir sin miedo y que despierta un anhelo profundo de conexión y pertenencia.
Algunos dicen que su búsqueda comienza con el autodescubrimiento, un peregrinaje hacia el interior de nuestro ser, aceptando las sombras que cargamos y dejando que