El Ambassador se estiró, se escurrió el sueño y abrió los ojos.
La luna de miel ya había pasado, los meses ya habían pasado. Era hora.
El equipo técnico comenzó a montar el escenario, ajustando cada pieza del decorado según los planos diseñados por Marcus, con las sugerencias de Leonard. La iluminación es clave, y los técnicos pasan horas programando las luces, creando los efectos necesarios para cada escena, y asegurándose de que todo esté sincronizado con la música; de que todo sea perfecto.