Yo me quedo perpleja, primero mientras lo escucho, y también porque...
—¡Santo cielo! Eres tremendamente bueno para esto.
Doy gracias al cielo que la cena ha llegado, así podré servir otra copa de vino porque un trago es justo lo que necesito ahora. Mientras el mesero va dejando cada plato sobre la mesa, yo solo pienso en todo lo que ha dicho ¡y es clavadisimo a como pasaron las cosas!
Yo fui a Life and Place con la intención de trabajar como su asistente, ese era el cargo vacante, llegué puntu