Capítulo 55 — El niño
Mauro no intentó quitarle la fotografía de las manos.
Eso fue lo primero que Vera notó.
Podría haber avanzado, arrancársela, cerrar la caja, ordenar que nadie volviera a tocar nada de esa casa. Podría haber convertido el hallazgo en una amenaza, en un mandato, en una de esas decisiones brutales con las que parecía resolver todo antes de que alguien más respirara.
Pero no lo hizo. Se quedó en la puerta, inmóvil, mirando la foto como si aquel pedazo de papel viejo hubiera enc