Mariela miraba petrificada a la mujer que caminaba sobre la pasarela destilando sensualidad y elegancia, parecía que estaba frente a un fantasma. Reaccionó cuando se dio cuenta de que Juan Andrés estaba por saltar a la tarima, corrió hacia su novio.
—¡Espera! —Lo agarró del brazo. —¿Qué piensas hacer?
Juan Andrés mantenía su mirada fija en aquella modelo, el corazón le retumbaba con violencia.
—¡Es Paula!
Mariela sintió un pinchazo al ver la angustia de él, y el anhelo reflejado en sus ojos.