Elizabeth, Andrew y Bastian ya se encontraban en el interior del avión solo a la espera de que los Turner llegaran.
Estaba nerviosa y no dejaba de mirar el reloj.
Si no llegaban pronto se arrepentiría de su decisión y saldría corriendo de allí.
Sus intenciones de huir fueron apartadas cuando vio aparecer a Diana, jadeante y como si hubiera subido las escaleras del avión corriendo.
—¡No pude detenerlo! Roger está aquí, nos siguió y no pudimos impedirlo.
—¡Ay, no puede ser! —Se levantó del asient