—Ayúdame a guardar lo más necesario para Andrew —le dijo Elizabeth a Bastian.
El chofer de su padre había ido a recogerlos tal como se lo había pedido, agradecía que el hombre fuera muy prudente y no hiciera comentarios sobre el lugar en el que se encontraba, pero estaba segura de que se lo contaría a su padre.
—Pero es que yo también necesito recoger mis cosas, ¿o es que piensas dejarme atrás? —se enfurruñó su amigo y la miró asustado—. Aunque si lo que pretendes es que me quede en esta casa a