Capítulo 7: ¡Atrévete a negarme que cuando te acuestas conmigo piensas en ella!
Elizabeth salió de aquella cafetería sin ser consciente de cómo.
Tenía claro que había trastabillado hasta la puerta e incluso chocado con algunas sillas mientras intentaba escapar de allí.
La cabeza le iba a estallar de tanto dolor, las manos le temblaban y sus piernas parecían un amasijo de carne sin huesos incapaces de sostenerla.
El dolor era demasiado fuerte, demasiado insoportable, ni cuando Jonathan le confesó la verdad en el día de su boda le afectó tanto como aquello.
No podía ser verd