Elizabeth se había encerrado en el baño con Diana que acudió a su rescate en cuanto vio el accidente con las bebidas.
—No podemos hacer nada con esto, tendrás que cambiarte o regresamos a casa —le dijo Diana señalando el vestido todo mojado y lleno de manchas.
—Tenía que ocurrir hoy —se quejó—, de todas formas creo que Roger quería que me reuniera con él, iré a buscarlo y nos marcharemos.
Unos toques en la puerta de los aseos llamó su atención.
—Abridme que soy yo, vine a salvar la noche. —Dian