A Elizabeth le temblaban las manos y rogaba para que Roger tardara mucho en traer el botiquín.
No quería que escuchara esa conversación sin antes explicarle lo que intentaba hacer, en ese momento fue lo único que se le ocurrió y decidió aprovechar el momento.
Anderson llevaba varios años queriendo ver hundido a Roger, ella había pensado mucho en eso desde que regresó.
La única persona con motivos para grabar la reunión que tuvieron no era otro que ese hombre.
También estaba segura de que en el