Elizabeth llegó a la empresa junto a Bastian.
Su amigo la había visto tan mal el día anterior que esa mañana se dignó en estar listo incluso antes que ella.
Perfumado hasta casi echarse el bote entero y vestido como si fuera de fiesta a buscar un nuevo novio, la había tomado del brazo como si estuviera inválida y la mantuvo sujeta todo el camino.
Contrario a su personalidad habladora, su amigo se había mantenido en silencio todo el trayecto y no habló hasta que estuvieron en la empresa.
—Estoy