Capítulo 17: La culpa de todo la tenía aquel beso y aquella mano que le quemaba en la cintura
Elizabeth todavía se estaba recuperando del mal momento que había pasado durante la llamada con su mejor amigo y la aparición de Roger, cuando llamaron a la puerta.
Corrió hacia el escritorio y se sentó para fingir que estaba inmersa en el trabajo, aunque en realidad lo que había estado haciendo era dejar fluir todo el coraje que sentía por la actuación magistral de Roger.
Al darse cuenta del tiradero que había hecho en el suelo, corrió a levantar las carpetas que había lanzado producto de la d