Marcos
No podía creer lo que había ocurrido en aquella audición.
Aunque habían pasado algunos días, la adrenalina todavía corría por mis venas y mi corazón latía como si quisiera salir de mi pecho. Había soñado con ese momento durante semanas, y ahora que por fin lo había vivido, sentía que todo podía cambiar para mí. La música era mi vida y aquella beca representaba la oportunidad de dedicarme por completo a ella, de construir un futuro con lo que más amaba, sin tener que depender de mi padre