En el hospital
El pasillo estaba lleno.
El sonido de pasos apresurados, murmullos y llanto contenía una tensión que parecía cortar el aire. La familia Black había llegado casi al mismo tiempo, arrastrando consigo una mezcla de miedo, confusión y desesperación.
Valentino caminaba de un lado a otro, incapaz de quedarse quieto.
Su respiración era pesada. Su mente… un caos.
A unos metros, Anabela no dejaba de llorar. Sus sollozos eran constantes, desgarradores, como si cada lágrima arrastrara años d