Como nadie estaba en casa, Kathy tomó la manía de empezar a desnudarse en la entrada de su casa e ir quitando prenda por prenda hasta llegar al baño. Le daba cierto aire de tranquilidad saber que podía hacer eso sin miedo a ser vista. Esta vez no fue la excepción.
Llegó al baño y siseó de placer al sentir el agua caliente recorrer su cuerpo. Tarareando una melodía siguió tallando cada parte de su piel. Nunca se apuraba, tenía el tiempo del mundo para hacer la cena porque cenaba sola.
Al termina