Sonidos extraños llegaron a los oídos del CEO, parpadeando consiguió descubrir que estaba solo en la cama.
¿Y Kathy?
Los sonidos volvieron a escucharse. Se sentó esta vez más alerta, venía del baño.
Se paró con rapidez y abrió la puerta del baño solamente para encontrar a su esposa arrodillada frente al inodoro.
—Kathy…
Se apresuró a entrar y sujetó su cabello en un puño mientras susurraba algunas palabras de aliento a la mujer.
—Easen…
La pelirroja no podía hablar de las arcadas que cada vez e