—Qué sonrisa tan radiante ¿Algo bueno para contar? —se presenta Daniel cómo siempre para saber de su hermano.
—Ayer tu hermano recuperó sus fuerzas y pasó una tarde ardiente junto a su esposa.
—¡Noo! Qué alegría. —se acercó para felicitarlo.
—Eso no es todo. Mira esto. —él le muestra a su hermano que ya volvió a recuperar la movilidad en sus dedos y rodillas.
—Qué gran noticia. Te dije que si ponías de tu parte esto podría ser posible.
—Ayer le agradecí a April. Ella pasó todo el proceso a mi l