Pasando factura.
Cayendo la tarde, la policía se dirigió a la mansión de la familia Miller para informarle sobre la detención de Paula.
—¿Se ha entregado?
—No, señora Miller. Ella estaba despidiéndose de su mejor amiga y los padres de esta nos avisaron. La capturamos mientras se preparaba para huir.
Ivonne no podía creer de todo lo que pudo ser capaz Paula, solo piensa sin cansancio, pues no sale de su cabeza que el enemigo siempre estuvo justo a su lado, y lo más doloroso, es que ella había aprendido a quererl