Sandro se asustó mucho con la actitud que tenía Óscar, momento atrás, así que trato de persuadirlo para que no regresará y siguiera cometiendo errores.
—Ya no hay tiempo, jefe. Le he entregado el auto al dealer y el jet privado se está posicionando para salir como lo ordenó.
—No hay tiempo que perder, tenemos que regresar por April.
—¿Estás seguro de eso? Perdón que me entrometa en lo que no debo, pero hace un momento lo vi muy mal.
—Ella tendrá a mi bebé. ¿No es de esta manera el amor? Un día